Lo único constante es el cambio

Pertenezco a la impermanencia….aprendí y sigo aprendiendo que lo único constante es el cambio, mi transformación, mi mirada para adentro. ¿Cómo puede ser que hoy escuche la palabra cambio y todavía mi ser, si mi ser, se asuste, se aterre, luche una gran batalla a tiempo completo para evitarlo, se enfrente consigo una y otra vez y muchas veces se esconda como una nena chiquita con una terrible sensación de abandono? Si me sigue pasando y no se la verdad si me dejara de pasar, porque mi ser también se canso de saber y de vivir peleándose con mi ego y con esa necesidad de querer tener todo claro todo el tiempo. Hoy le hablo a mi ser con ese miedo, a lo desconocido, a lo nuevo, hoy le hablo a mi ser chiquito pero que a la vez hoy también reconozco como grande, a ese que se esconde detrás de estereotipos, de deber ser, de normas, de ideologías, de fantasías, de utópicos, de grandes cosas que lo unico que haces es alejarme de mi ser, a ese ser con ansias de cambio. Y si hoy a ese ser le puedo hablar con amor, con respeto y con agradecimiento, le digo que sí, que quizás cuando cambie, este ser que hoy habito, se sienta un poco abandonado y que quizás necesite duelarlo, pero que hoy decido soltar esos pedacitos de mi ser para recolectar nuevas formas en mi ser, y le aseguro que también atesorare quien fui hasta hoy. También le digo, no es que me voy, porque siempre que te extrañe, que sienta nostalgia, voy a volver a verte, quizás más en la distancia, quizás hasta más efímero, quizás hasta con amor, solo sé que hoy elijo no lucharme más, hoy elijo bajar los brazos para no seguir abrazando lo que ya no quiero, y quiero empezar a usar esos brazos para abrazarme para adentro, seguir desatando todo lo que ata, desaprenderme para re aprenderme en este nuevo ser. Respeto que hoy mi corazón tiene sus propios parámetros de felicidad, su propio ritmo, su propio tiempo, sus propios anhelos y su propia voz. Empecé a ser fiel a mi ritmo cardiaco, que, durante muchos años calle, porque hoy me di cuenta de que también me habla, y muchas veces no solo me habla, me grita y me cansé de invitarlo al silencio. Me perdí muchas, muchísimas veces de mi ser, para poder encontrarme con el otro y hoy estoy perdiendo quizás a esos otros que no entienden que me estoy buscando y encontrando conmigo. Hoy me habito desde mí y para mí, para después ver como esa multiplicidad de voces hacen eco en el afuera. Y esto estoy siendo, un ser cambiante y que se amiga con lo impermanente y con el vacío entendiendo que para que deje de haber lucha afuera, hay que estar dispuestos a abandonar la interna.

Leave a comment